“Aplaudimos los titulares que PSPV y Compromís consiguen con los 1,3 millones de euros heredados y lamentamos que las tensiones internas afecten a la población”
Almassora, 24 de septiembre de 2015: “En 100 días hemos podido constatar que a Almassora la gobiernan dos ayuntamientos”. Así lo ha puesto de manifiesto el portavoz del grupo municipal del Partido Popular en Almassora, Luis Martínez, después de analizar el trabajo que desde la oposición se ha hecho en relación a la labor de gobierno desempeñada por los dos ayuntamientos que dirigen en Almassora PSPV y Compromís.
Desde el PP han aplaudido las acciones y proyectos “que ambos partidos han emprendido y que van a mejorar el servicio a los ciudadanos. Estamos a favor de cualquier iniciativa que promueva el desarrollo de nuestra ciudad y por ello creemos que las medidas adoptadas con los 1.352.679,22 euros que han heredado de nuestra etapa deben servir para seguir mejorando nuestro pueblo”.
Sin embargo, “creemos que las demostraciones públicas que han dejado patente que Almassora está en manos de dos partidos distintos y sin un criterio común dañan a nuestra localidad”. Una circunstancia que, tal y como ha indicado Martínez, “al final acaban pagando todos los ciudadanos”.
La última muestra de esta discrepancia interna se escenificó en el pleno del pasado 14 de septiembre. “Después de anunciar a bombo y platillo la llegada de la democracia, participación y transparencia a este órganos festivo, como si antes no la hubiera, elevaron al pleno la elección del presidente y mientras el PSPV votó al número 8 de su lista, Compromís, maquilló su abstención en la falta de acuerdo con el reglamento”.
A estas situaciones “se han sumado durante estos tres meses, medidas insólitas como la retirada de la bandera de España del despacho de la alcaldesa; el cambio de opinión de Compromís sobre la ubicación del Recinte Fester, que de los terrenos de la cooperativa San José se ha trasladado a la calle San Jaime; la falta de respaldo de la alcaldesa a mantener el “bou del poble”; la ubicación del trinquete, que de requerir un espacio céntrico ahora lo han trasladado a Boqueras; la utilización de drones propuesta por Compromís para luchar contra los mosquitos; o el análisis de ADN para atajar la problemática de los excrementos de perros en vía pública”. “Son solo algunos detalles que en solo tres meses ya se han hecho evidentes y que han generado tensiones entre los dos ayuntamientos que al final acaban pagando los ciudadanos”, ha señalado Martínez.

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