El 8 de junio el PP presentó una moción al pleno para exigir la intervención de la Generalitat y Diputación contra la plaga. “Casi dos meses después estamos peor”Arturo Soler PP Almassora

Almassora, 1 de agosto de 2020: La plaga de mosquitos que castiga a Almassora ha ganado en virulencia dos meses después de que el PP elevara al pleno una moción para exigir la intervención del Consell y la Diputación. “Es increíble que después de dos meses de acordar en pleno que se adoptarían medidas, la única acción emprendida haya sido la de proteger a Ximo Puig en lugar de ser útiles a los vecinos de Almassora”.

Arturo Soler, regidor del PP en el Ayuntamiento de Almassora ha reclamado al PSOE que detalle las medidas adoptadas desde el pasado junio para que “llegado agosto, la alerta sanitaria provocada por este insecto y el impacto económico derivado de su presencia se hayan mitigado”.

Desde el PP, lamentan que el PSOE en lugar de servir a los vecinos esté ejerciendo de lacayo de su jefe de filas. “La Generalitat Valenciana anunció en noviembre de 2018 la puesta en marcha de unas brigadas antimosquitos que debían reforzar la acción que a nivel municipal se desarrolla en la lucha contra esta plaga”. Estos operarios tomaron la calle en diciembre de ese mismo año “y desaparecieron”. “Reclamamos desde hace años que vuelvan a actuar pero el PSOE no tiene ningún interés, tal y como ha demostrado tanto este año como el pasado”.

De hecho, ha recordado Soler, la Generalitat Valenciana ha aplicado un tijeretazo en los últimos años a la partida destinada a luchar contra este díptero. Frente a los 450.000 euros que en 2018 se destinaron a atajar la plaga, en 2019 se redujeron a 400.000 euros y han caído hasta los 350.000 euros este 2020. En la actualidad, estas subvenciones todavía no han sido adjudicadas, “muestra inequívoca de lo poco que le importa a Ximo Puig actuar contra los efectos de este insecto”.

Desde el PP, ha considerado Soler, “vamos a seguir exigiendo medidas eficaces contra el mosquito. Exigiendo a las instituciones que actúen y controlen la plaga porque llegado el mes de agosto, lejos de controlarse su población sigue creciendo de forma exponencial con el consiguiente efecto negativo sobre la población y, también, sobre la economía”.